Cómo te ve el banco: scoring, ratio y vinculaciones
El banco no toma la decisión de concederte la hipoteca a ojo. Te puntúa mediante un sistema de scoring, comprueba tu ratio de endeudamiento y mira qué otros productos puedes contratar con ellos. Entender cómo funciona ese proceso es el primer paso para llegar bien preparado y mejorar tus opciones de aprobación.
Cuando pides una hipoteca, el banco no te mira a los ojos y decide según la simpatía. Lo que hace es pasarte por un modelo estadístico que le dice cuánto riesgo representa prestarte ese dinero. Ese modelo se llama scoring bancario y es, en gran medida, lo que determina si te aprueban, a qué tipo y con qué condiciones. Cuanto mejor lo entiendas, más fácil es preparar tu candidatura antes de llamar al primer banco.
En esta guía verás cómo funciona el scoring, qué papel juega el ratio de endeudamiento (con ejemplos reales), qué son las vinculaciones y por qué el banco las pide, y qué puedes hacer para que tu perfil salga mejor puntuado. Si quieres el contexto completo del proceso hipotecario, empieza por la guía para conseguir la mejor hipoteca.
Qué es el scoring bancario y qué variables mira
El scoring bancario es una puntuación que el banco calcula automáticamente a partir de datos objetivos sobre tu situación financiera y personal. No es una opinión, es un algoritmo. La idea es predecir con qué probabilidad vas a devolver el préstamo sin problemas, y en función de eso el banco decide si aprueba la operación y en qué condiciones.
Las variables que más peso tienen en ese cálculo son:
- Ingresos netos y su regularidad. No cuenta solo cuánto ganas, sino qué tan estables son esos ingresos. Un salario mensual fijo puntúa mejor que ingresos variables o estacionales, aunque el importe sea igual.
- Estabilidad laboral. El tipo de contrato importa mucho: indefinido puntúa mejor que temporal, y funcionario mejor que autónomo (en general, no siempre). El tiempo que llevas en tu empresa actual también cuenta.
- Historial de pagos. Si en el pasado has tenido impagos, apareces en ficheros como CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España) o en listas de morosos. Un solo impago antiguo puede hundir tu puntuación aunque hoy estés al día. Puedes consultar tu CIRBE directamente en la web del Banco de España.
- Otras deudas vigentes. Préstamos de coche, créditos personales, tarjetas con saldo pendiente. Todo computa y reduce el margen que el banco te da para la nueva cuota.
- Ahorro aportado (entrada). Cuanto más porcentaje del precio de la vivienda cubres tú, menos riesgo asume el banco. Lo habitual es financiar el 80% del valor de tasación: si aportas más del 20%, el scoring mejora.
- Edad y plazo solicitado. El banco tiene en cuenta que el préstamo quede amortizado antes de los 70-75 años del titular. Si pides un plazo largo siendo mayor de 45-50 años, puede complicarte la operación.
El ratio de endeudamiento: la regla del 35%
Una de las métricas más importantes del scoring, y la más fácil de entender, es el ratio de endeudamiento. Mide qué porcentaje de tus ingresos netos mensuales se irían en pagar deudas. La regla general del sector es que ese porcentaje no debería superar el 30-35%.
La fórmula es sencilla:
Ratio = (suma de todas las cuotas mensuales de deuda) / (ingresos netos mensuales) × 100
Ese cálculo incluye la cuota de la hipoteca que estás pidiendo más cualquier otra deuda que tengas activa. Si tienes un préstamo de coche de 300 € al mes y pides una hipoteca con cuota de 700 €, el banco suma 1.000 € y lo divide entre tus ingresos.
| Ingresos netos mensuales | Cuota máxima recomendada (35%) | Si ya tienes 300 € de otras deudas |
|---|---|---|
| 1.800 € | 630 € | 330 € |
| 2.400 € | 840 € | 540 € |
| 3.000 € | 1.050 € | 750 € |
| 3.800 € | 1.330 € | 1.030 € |
Como ves, si ya tienes deudas activas el margen para la hipoteca se reduce bastante. Es uno de los motivos por los que cancelar un préstamo de coche antes de pedir la hipoteca puede mejorar significativamente tu capacidad de endeudamiento. El simulador de Quetzal te ayuda a calcular cuánto puedes pedir según tu situación concreta.
Ten en cuenta que el 35% es la referencia orientativa más extendida, pero cada banco puede aplicar su propio criterio. Algunos son algo más permisivos (hasta el 40%) y otros más estrictos. Por eso tiene tanto sentido comparar entre varias entidades en lugar de ir a una sola.
Vinculaciones: el peaje que pide el banco a cambio del tipo
Una vez el banco decide que tu perfil es aceptable, entra en juego otro elemento: las vinculaciones. Son los productos adicionales que la entidad te pide que contrates con ellos a cambio de mejorar el tipo de interés de la hipoteca.
Las más habituales son:
- Seguro de vida. Cubre el capital pendiente si falleces. El banco quiere asegurarse de que el préstamo se devuelve pase lo que pase.
- Seguro de hogar. Obligatorio por ley para hipotecas, pero el banco te "invita" a contratarlo con ellos.
- Domiciliación de nómina. Quieren que tus ingresos entren por su cuenta para hacer seguimiento de tu situación financiera y retenerte como cliente.
- Tarjeta de crédito (a veces con gasto mínimo anual exigido).
- Plan de pensiones o fondos de inversión con aportación mínima.
Cada vinculación que contratas suele traducirse en una rebaja del tipo de interés, del orden de 0,05% a 0,15% por producto. Parece poco, pero en 25 años y sobre un préstamo de 200.000 €, la diferencia puede ser de varios miles de euros.
Ahora bien, las vinculaciones tienen trampa: el producto extra tiene su propio coste. Un seguro de vida que te cobra 80 € al mes puede compensar la rebaja del tipo o incluso salirte más caro. Por eso lo correcto no es aceptar todas las vinculaciones sin pensarlo, sino calcular si el ahorro en intereses supera el coste de los productos adicionales. Y eso varía según el banco, el importe y tu edad.
La Ley Hipotecaria de 2019 prohíbe que el banco te obligue a contratar productos vinculados como condición para concederte el préstamo, pero sí puede ofrecerte tipos bonificados si los contratas. La diferencia es sutil pero importante: siempre puedes rechazarlos, aunque el tipo sin vinculaciones será más alto.
Cómo mejorar tu perfil antes de pedir la hipoteca
La buena noticia es que el scoring no es estático. Puedes trabajar tu perfil con antelación para presentarte al banco en mejor posición. Estas son las palancas más efectivas:
- Cancela o reduce deudas activas. Cuanto menor sea tu ratio de endeudamiento antes de pedir la hipoteca, más margen de cuota tienes disponible. Un préstamo de coche cancelado puede abrir la puerta a una hipoteca que de otro modo no llegarías a aprobar.
- Acumula más entrada. Aportar un 25% o un 30% del precio en lugar del 20% mínimo mejora el LTV (loan-to-value), reduce el riesgo para el banco y puede traducirse en un tipo mejor. Si no llegas al 20%, existe el Aval ICO para jóvenes, que permite financiar hasta el 100% del valor.
- Estabiliza tu situación laboral. Si estás en periodo de prueba o llevas pocos meses en la empresa, esperar hasta superar el año o conseguir un contrato indefinido puede marcar la diferencia.
- Comprueba tu CIRBE y ficheros de morosidad. Pide tu informe en el Banco de España y asegúrate de que no aparecen deudas que ya cancelaste. Los errores en estos registros son más frecuentes de lo que parece y pueden hundirte el scoring sin que lo sepas.
- Evita solicitar créditos justo antes de pedir la hipoteca. Cada consulta de riesgo deja rastro y puede penalizar tu puntuación. Los meses previos a la solicitud hipotecaria conviene no pedir tarjetas nuevas ni créditos de consumo.
- Considera un avalista. Si tu perfil solo no llega, añadir un avalista con ingresos estables y buen historial puede ser la diferencia entre la aprobación y la denegación. Es una decisión con implicaciones legales importantes para el avalista, así que conviene asesorarse bien antes.
No vayas al banco sin saber primero cuál es tu ratio de endeudamiento real. Suma todas tus deudas mensuales actuales, añade la cuota estimada que buscas y divídelo entre tus ingresos netos. Si el resultado supera el 35%, el rechazo es probable sin importar cuántas entidades pruebes. Trabaja ese número primero, y luego compara bancos.
Documentación que necesitarás para que el banco te evalúe
El scoring lo alimentan los datos que tú mismo aportas al banco. Presentar la documentación correcta y bien ordenada desde el principio acelera el proceso y da una imagen de solvencia. En el artículo sobre documentación necesaria para pedir una hipoteca tienes el listado completo, pero a grandes rasgos el banco pedirá: DNI, vida laboral, últimas nóminas (habitualmente las 3 últimas), declaración de la renta de los dos últimos ejercicios, extractos bancarios de los últimos 3-6 meses y nota simple del inmueble que quieres comprar.
Lo que no controlas: el apetito del banco
Hay un factor que ningún solicitante puede controlar: la política de riesgo interna de cada banco en cada momento. Una entidad puede estar muy activa en la concesión de hipotecas un trimestre y mucho más restrictiva el siguiente, según sus propios objetivos comerciales, la situación del mercado o las instrucciones del regulador. Eso significa que el mismo perfil puede ser aprobado en un banco y rechazado en otro la misma semana.
Por eso tiene tanto sentido acudir a varias entidades en paralelo, o contar con alguien que ya sepa cuáles están más abiertas en tu situación concreta. En Quetzal comparamos más de 20 bancos y conocemos en tiempo real qué entidades están ofreciendo las mejores condiciones para cada tipo de perfil. Si quieres que analicemos el tuyo, pide un estudio gratuito y sin compromiso.
¿No sabes si el banco te aprobará la hipoteca?
Analizamos tu perfil, calculamos tu ratio de endeudamiento y te decimos qué bancos tienen más probabilidades de aprobarte y en qué condiciones. Comparamos más de 20 entidades. Gratis y sin compromiso.
Pedir estudio gratis